domingo, 30 de septiembre de 2012

Me sabe tu nombre

 
 
 
Suena a caricia de cascabeles
el sonido de tu voz entusiasmada
llenándote.
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Sabes a risa melosa de mermelada,
a patrón de los abogados
y a tarta bañada de bombón.
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Te siento arraigada manta de terciopelo
en esos besos que a mi piel regalas
por cariños a miles de completo amor.
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Te miro y en tus ojos contemplo
el agua límpida del deshielo
para deslumbrar en un paisaje, caída.
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A visión de cuento entre montañas
me sacia tu nombre.
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martes, 25 de septiembre de 2012

En este momento












A veces me planteo escribir
sobre amarguras y tristezas
o sobre los crueles instantes en los que el frío
entre ceniza de gris envoltura me rodea. 
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Mas a mi mente se acercan
del para qué y por qué, las preguntas.
Sería una manera de regodearme
en el absolutismo de la nada. 
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Sería una forma de sufrir por sufrir
sabiendo ya, que el camino del vivir
me situó en el lugar exacto hace años
y colocó a mi entorno en su sitio. 
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Sería un modo subjuntivo, tan hipotético
como si existiera un sendero
que sé que no hay. 
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Por ello, disfruto del hoy, del ahora mismo
sintiendo que de esa manera, forma y modo
no pierdo ni sólo momento de mi vida. 
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Entre mi casa y la de enfrente
acaba de pasar una bandada de gorriones.
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sábado, 15 de septiembre de 2012

De color rosa











 
 
"nos"
 
 
 
Parece que los ojos juegan conmigo
porque entre la hierba encuentro un mundo
color rosa. 
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El mar, retirado a sus dominios
deja en la costa un corrillo de piedras lisas
cuya presencia atrae y conquista.
De cuclillas, elijo algunas.
Redondeadas.
De grandes bloques de granito desprendidas,
mi mano agradece su caricia. 
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La orilla se extiende inmensa.
Las salvajes playas se suceden en la carretera
que sobre el litoral serpentea. 
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La arena bajo los pies, me ampara.
Un barco con el casco pintado de musgo marino,
complementa la estampa.
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Llueve.
Me uno a mi yo más intenso,
puedo gritar y sentirme tan viva
como esa agua precipitándose sobre mi cuerpo.
Ante un camino sumergible,
mi alma se estremece. 
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En el jarrón donde quemo el incienso,
dormitan media docena de piedras.
De color rosa.
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viernes, 7 de septiembre de 2012

De limpieza










Hemos entrado en casa
y toda ella, a quemado huele. 
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Prendemos de luz las estancias
y abrimos al aire ventanas,
a los insectos en la noche provocando,
más por las inmediaciones de la nariz
el aroma continúa paseando. 
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Cristales diminutos
bajo el viejo frigorífico
y bolitas de cereal de cacao,
tras la lavadora hemos hallado. 
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Bajo la fregadera no arde nada.
Pobre cafetera, tus miradas extrañas
me obligan a decirte que la dejes tranquila
porque dormita desenchufada. 
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Después de remover media cocina
se me ocurre visitar a la vecina. 
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-  Todavía huelen a rayos,
los restos del pan que por la mañana,
de negro se tiznaron. 
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-  Cuando necesite los electrodomésticos
por debajo limpiar,
os avisaré,
para que pongáis el pan a tostar.
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sábado, 1 de septiembre de 2012

Árboles

 
 
 
 
Ya no tengo fuerzas para mostrarme vulnerable,
ni para tratar de ser entendida.
Las ganas duermen en la cornisa del abandono
a la espera de la mínima desazón
para caer desde lo alto y en el piso hallar
su sustancia estrellada
entre otros componentes de su todo. 
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La soledad se instaló inmensa
pero hoy sé
que hay balcones con barandillas
cuyas macetas están llenas de flores. 
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Y árboles que atacados por el invierno más frío
me permiten colocar flores en sus ramas.
Pocos árboles que me enseñan su yo,
unos pocos a los que mostrar el mío.
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viernes, 24 de agosto de 2012

Saint Michel









Por la mañana
 







Ascendiendo







 
Desde arriba






Cuentan que en el año 708. El arcángel San Miguel se apareció en sueños al obispo de Avranches, de nombre Aubert, indicándole que debía consagrar el monte Tombe a su nombre.

Aubert hizo caso omiso al requerimiento del arcángel pero a la tercera aparición del mismo decidió cambiar de opinión. San Miguel había dejado la marca de su dedo en el cráneo del obispo.

Y así comienza la historia de Mont Saint Michel, una pequeña isla en el norte de Francia, perteneciente a la región de Normandía. Su inconfundible silueta habla de construcciones imposibles que se han realizado, levantado y consagrado.

Sobre pequeñas capillas dedicadas a vírgenes y santos se han erigido gruesos muros y columnas románicas y góticas. La espiritualidad se siente en el interior de la abadía cuya belleza se introduce dentro, muy dentro de mis profundidades.

La luz, sobria en las criptas, luce esplendorosa en La Maravilla y en la iglesia. En la marisma, se refleja en la marea cuando lame la orilla y en los charcos cuando se retira.

La muralla abraza el granito desde la base del monte, protegiendo el pequeño pueblo habitante de la ladera que asciende hacia el conjunto abacial. A pocos kilómetros, los carneros aprovechan los “herbazales salobres” que el mar ha regalado a la tierra.

La figura dorada del arcángel con su espada dirigida al cielo vigila sus dominios.
 
 
 
 

domingo, 19 de agosto de 2012

Dinan


 




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El Medievo recorre tus venas,
mientras el río a tus pies
halla en su pequeño puerto,
barcos de vela con que halagar al viento. 
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Entre murallas encontrado,
un pueblo de cuento para soñar un rato.
Adoquines de piedra del calzado sustento
y de madera, fachadas mirando al cielo. 
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En cada cruce de calles,
tus entramados me hacen nuevos guiños
que me obligan a abrir la boca
y a exclamar portentos. 
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Desde la torre del reloj contemplo
siglos de vida por el hombre, forjados.
Acunada entre pizarra gris, contengo el aliento.
Mi mente arrastra versos que busco rimar.
Incomparable muralla, precioso Dinan.
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jueves, 26 de julio de 2012

Retornos









Las golondrinas han regresado.



Cada año, dan vueltas alrededor de los tejados que rodean a la iglesia. Sus giros, bailes estudiados a la perfección, dibujan en el cielo alegorías de piruetas, lazos sin nudos. Las siluetas de pecho blanco y alas puntiagudas me llaman. Mediante sus reiterados píos organizan una apuesta que ganan. No puedo evitar mirarlas.



Me pregunto qué afán perseguirán en cada retorno, cuál es el motivo de que revoloteen de nuevo en el mismo entrono. Quizá el olor del jazmín que ha florecido sobre el muro de la iglesia o el tañido de la campana al cumplirse las horas.



¿Es acaso el ansia de vida que se respira en el barrio o las corrientes de aire cercanas al mar que suman junto al risueño jazmín otro aroma, esta vez, salado?



El paisaje en renovado vestuario engalana la vuelta a los mismos parajes, destino elegido. Los sentimientos que albergan su corazón, la más pura intuición al reencuentro con su  pareja. Los bichitos hallados por los rincones ocultos entre las tejas, entre las piedras, base de su sustento.



Cada año retornan y yo las persigo con todos mis sentidos…

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Me escapo unos días de vacaciones... Hasta la vuelta.






sábado, 21 de julio de 2012

Cosquillas






Sentir las noticias que me rodean es deprimente
y hablar sobre ello quizá lo sea todavía más.
Si llega el momento de agarrarse el refajo
quien me ayude, no será el de enfrente.
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Seguirá existiendo un rincón
en el que el apoyo será únicamente mío.
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Este abril llovió intensamente y ahora,
el monte habitado por los árboles
se muestra extremista en su verdor.
Me extasía contemplarlo.
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Pero, hoy te digo
que aunque a veces creas que no llegas a mí,
consigues hacerlo todas ellas.
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Te seguiré haciendo cosquillas en la nariz
siempre que la ocasión sea propicia.
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miércoles, 11 de julio de 2012

Elijo











Podría versar un poema de amor pensando en ti.
Podría pensar en ti rimando de desamor, versos. 
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Y elijo… 
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Elijo sentirme amada y amarte
porque la vida ya posee amarguras
cuyas esencias castigan tanto
como espinas clavadas en la piel. 
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Cuando los tuyos sobre la almohada cierras
elijo ser esos ojos que te miran
siendo mano que te abraza en calma
mientras tu espalda se tranquiliza.
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Elijo ser boca que a tus labios come
en carnoso instante de sinfonía, preludio
atadura que unirá los sudorosos cuerpos
a nuevas caricias de tactos eternos.
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Soy oído que escucha tus sinsabores
de mayor tranquilidad, camino
mientras nacen a la luz tus adentros
tristezas y alegrías, bromas y juegos.
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Elijo ser aroma y sin pausa oler
todos los cobijos que habitan tu cuerpo,
porque son míos los tuyos y tuyos los míos,
aquellos que entre sábanas se perfuman en nuestros.
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Soy decidido seno donde recoger tu aliento,
cosechar tu risa y despedir al miedo,
albergue de cama, tu frente sintiendo
reposar tranquila sobre mi pecho.
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martes, 3 de julio de 2012

Las de este año










Un instante recogido en una imagen
puede llevar a volar al infinito.

Al sentir que cada año
me acompañan a encontraros.

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martes, 26 de junio de 2012

Hablando de injertos











- ¿Por qué no le haces un injerto?
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- Porque es un peral.
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- ¿Y si fuera un manzano?
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-Tampoco se lo haría.
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- Entonces sólo te dará peras y hay momentos en los que necesitarás manzanas.
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- Lo sé. Y en otras ocasiones me harán falta melocotones.
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- Seguirá siendo un peral.
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- Claro. Es que es un peral. Me da la sensación de que necesitas convencerme de que no debo estar a gusto con el peral. 
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- Es un buen peral. ¿No?
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-Por supuesto que lo es. En primavera, regala al cielo unas preciosas flores blancas que envuelven sus ramas, cuyos pétalos termina llevándose el viento en alocado baile de remolinos.
En verano, descanso en el interior de su verde copa saciada de hojas. Se yergue ofreciendo la más tranquila de sus sombras mientras se van formando pequeños frutos sembrados de pepitas.
Después vendrá el tiempo de la cosecha, cuando alguna de las tiernas frutas recogidas termine saciando alguno de mis anhelos.
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- Vale. Me has convencido. Me parece bien tu peral. Pero sigo pensando que si le hicieras un injerto… A veces necesitarás comer otra fruta. Y en invierno, no te dará flores, ni sombra, ni fruta…
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- Entonces llegará el tiempo de darle mi compañía, de arrebujarme entre sus ramas para darle mi pequeño calor de gorrión, de llevar sus pepitas entre las garras de mis patas depositándolas después en algún lugar cercano para que su simiente se reproduzca… Y también puede ser que mirándolo desde su punto de vista, yo no le dé todo lo que él necesita. Sólo soy un gorrión.
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- Ufff. No lo había pensado así. Me dejas sin argumentos para rebatir tu forma de verlo.
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- Seremos peral y gorrión, con tierra donde crecer y con agua que beber, unidos tras un amanecer que cada día continúe creciendo con presencias infinitas…
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jueves, 21 de junio de 2012

Sabiendo












Sé y sé. 
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A piña y avellana. 
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Sé que en cada despertar viene un nuevo día. 
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Sé a escondite de pajarito inglés y a caricia entre sábanas. 
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Sé encontrar en cada emoción el por qué,
aunque alguna no merezca vivirla. 
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Sé a leche tibia y a té caliente. Con galletas. 
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Sé saciarme con las teclas del piano
cuando tengo que llevar la mente al olvido. 
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Sé a amargura, a esperanza, a canela y albahaca.
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Sé cómo curar las heridas. Agua oxigenada y tiritas. 
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Sé cosas y quiero seguir sabiendo más y a más. 
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Hasta el final.
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miércoles, 13 de junio de 2012

Siguen siendo cielos





Todas las personas, en algún momento de la vida, tenemos que vivir un duelo. Psicológicamente hablando, el duelo es un “proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida”. El proceso del duelo dura según importancia que haya tenido lo perdido con la persona que vive la pérdida. 

La manera de ver la vida cambia. Por dentro hay que transformarse para adecuarse a las nuevas circunstancias y hay que aprender a dejar la pérdida instalada en un rincón, donde menos perjudique a seguir adelante con el caminar diario. Todos los días sigue saliendo el sol. Unos, el cielo estará nublado y otros, el azul será tan limpio que apabullará con su solo estar. 

Hace años aprendí que, como la naturaleza, tendría momentos nublados y otros de pleno sol. Porque sencillamente las pérdidas dejan una cicatriz que de vez en cuando pica. El especialista que en su momento consulté, me hizo entender que si me sucedía esporádicamente era algo normal. 

Y  sucede que una simple frase que en el fondo, no es nada, a la cicatriz le basta para hacerse empática y compadecerse de la pérdida e instalarse en el duelo durante algunos días. 

Me acepto con todas mis virtudes y defectos desde hace bastante tiempo como para entender lo que he sentido hace poco. 

Pero si otras personas no lo entienden, ahí no puedo hacer nada. Ya no lo peleo. Basta con que yo lo entienda.





jueves, 7 de junio de 2012

¡A estudiar!











La mesa es dueña del instante,
libros y lápices sobre ella se apoyan,
las ganas son un juego de “no puedos”
con cariños, “si puedes”, eternos. 
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El ordenador desairado te guiña
porque hace rato que con él no vas.
Te insisto que sigas poniendo codos:
¡Mira que tienes que estudiar! 
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Deseas a todos hacer desplante
pero más exámenes tienes que sumar
a las horas unidoras de otros encuentros
mientras pataleas con desganas y lamentos.
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Pasan esas horas y aburrido me miras,
resúmenes y esquemas, cansado de anotar.
Al final ganaremos el combate del todo
y podremos juntos, por fin brindar.
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