Orilla distractora en la frescura
soy pez que en tu río nada.
Color y complemento a tu transparencia,
generosa en regalarse mojada.
Entre tus cálidas aguas, navegante,
soy hoja por el ocre otoño cedida.
Piedra encargada de buscar tiernos roces
y de trayectoria y reflexiones, amiga.
Vivo en la sombra de los árboles,
dueños de tus húmedas riberas
y soy árbol que de la mano te acompaña
mientras raudas corrientes, en pendientes anhelas.
En iluminados remansos
en pájaro bebedor trino,
las caricias que ofreces a la hierba
cuando en susurro, prodigas cariños.
Eres ocre hoja y blanca orilla,
mi color y complemento.
Pez buceador de mis humedales
y piedra arrebatadora de momentos.
Eres sombra veraniega y halagüeña,
dibujante exquisita de sentidos.
Mi álamo blanco de copa alargada
cuyo verde tiempo, el estío atrapa.
Petirrojo de rojizo pecho
y saltarín prometedor de miradas,
rimas verso en ambos caminos
de fuentes ocultas y gotas cruzadas.
Aguas unidas son tu río y el mío,
entre cruces de dedos nos guía el destino.
Mojado encuentro, el lecho de algas…
Aguas unidas, tu río y el mío.