sábado, 23 de agosto de 2014

El mirlo


 
 
 
 
 
 
 
 
Escucho un gorjeo repetido, un pequeño trino. Casi es un ritmo pegadizo, uno tras otro se suceden los silbos.
En la parte central del edificio el sonido es más intenso. Parece estar en lo alto, pero creo que mi oído me engaña. Giro mi cuerpo, busco el sonido, aflautado, como si fuera una melodía constante pero entrecortada.
En la inmensidad del espacio, la puerta indica la salida.
La puerta, con el marco negro, tiene un zócalo de unos treinta centímetros y tras ella, destila el atardecer sus encantos. Allí se halla el caminar del momento, un pequeño mirlo con el pico anaranjado intenso que reitera su continuo trino. Sólo se le ve la cabeza y parte del cuello.
Con sigilo, me aproximo a la puerta y el negro mirlo comienza a alejarse dando saltitos. Mi presencia le incomoda.
Pequeño pájaro, dueño del cantar que se desliza por el aire mientras salta brincando sobre las grises baldosas.
Pequeño pájaro, gran instante.
 
 
 
 

martes, 12 de agosto de 2014

Much@


 
 
 
 
 
"nos"
 
 
 
 
 
 
Me acabo de levantar.
El cielo está saciado de nubes. 

Este último viaje me ha despertado much@. 

Aunque el trabajo y la rutina nos pueda,
tu afán entre pucheros y mi trajín con la plancha
son escóndites de cariño, jilgueros cantores… 

En cada cebolla cortada, en cada camiseta doblada,
todo lo que se dona, todo lo que se recibe.
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 2 de agosto de 2014

Viena


 
 
 
 
"nos"
 
 
Recuerdo aquellos tiempos en los que organizábamos la boda. En la que un nuevo gasto que surgía era un escollo más al que casi no podíamos hacer frente.
El viaje propuesto era impensable, pero hicimos un esfuerzo más y fuimos a visitar ese rincón del planeta llamado Viena. Nuestro primer gran viaje, al que acompañamos con embutidos al vacío y montones de ilusiones metidos en la maleta, porque verdaderamente aparte del desayuno incluido en el hotel, era de lo que nos alimentamos aquellos días, de ilusiones y de chorizo y mortadela.
Pateamos las calles de Viena escudriñando todos los rincones, usando vales y descuentos para visitar el palacio de Schoenbrunn, admirar el cuadro “El beso” de Gustav Klimt y escuchar un concierto en las localidades más baratas, allí donde casi no veías el escenario.
Y disfrutamos como niños, sabiendo que a la vuelta venían las vacas flacas, pero no nos importaba porque significaba el inicio de nuestra vida en común, el fin de algunos caminos y el principio de otros.
Dudábamos de si algún día volveríamos a hacer un viaje de ese estilo, si podríamos permitírnoslo y por eso fue especial, único y maravilloso.
Y hemos vuelto con el temple que dan el camino recorrido y las experiencias vividas. Pero sintiendo con tanta ilusión como en aquel viaje hace dieciocho años.
 
 
 
 

sábado, 19 de julio de 2014

Luciérnagas


 
 
 
 
Luciérganas.
Reflejo en la mirada.
Arden mis pupilas. 
Salir y caminar mientras se pierde.
Se halla, se encuentra y se pierde.
A veces perder es vencer. 
La luciérnaga, con su aleteo circular
enseña que su destello es sendero de vida. 
Se inflaman mis luces.
Quedan prendidas.
 
 
 
 
 
 

domingo, 13 de julio de 2014

No me olvido


 
 
 
 
Del sol, cuyos rayos penetran en la espesura del bosque.
Del viento que atrapa cuando me acaricia la cara.
Del trino del pájaro que revoltoso despierta al alba. 

Del sentir de mi hijo cada vez que sonríe.
De ti, que me coges de la mano al acostarme.
De una flor que ha crecido colgada de una pequeña rama de zarzamora.
De la lluvia que nutre todos los caminos a recorrer.
 

No me olvido de lo que me alumbra.
 
 
 
 
 

sábado, 28 de junio de 2014

Especialista


 
 
 
 
  
 
 
 
El presente me ha dado dos puñetazos.
Sin previo aviso.
Consecuencias de haber tomado la decisión más difícil de mi vida.
 

Eso sí, después hay que mostrar el mejor de los semblantes.
Y hacer como que no he escuchado nada.
 

“Espero que no tomes en cuenta lo que hemos hablado.”
 

¡¡¡Shhh!!! Soy especialista, licenciada y con doctorado.
De las mejores.
 
 
 
 

miércoles, 18 de junio de 2014

La mochila


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Me gustaría vivir sin reservar provisiones.
Sintiendo que por el sendero de la montaña hallo
para sobrevivir, todo lo necesario. 
 

Pero me contemplo con la mochila a la espalda
en la que guardo tiritas para mis temblores
y vendas para cada vez que de tanto mirar duele.
Para el instante en el que escucho demasiado
y  para cuando olfatear me irrita del corazón, la piel. 
 

Quizá debiera sólo ver, oír y oler,
comer sin saborear y tocar sin sentir,
pero sería una gran mentira que me acabaría tragando… 
 

Enseño mi mochila a diestro y siniestro,
pero a nadie lo que le pertenece dentro.
 
 
 
 
 
 

miércoles, 4 de junio de 2014

Concatenación


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Enlazando actos, satisfaciendo caracteres.
Caracteres diversos que en el día acompañan. 
 
La lavadora asiste en marcha a la ropa,
ropa que después la plancha alisará.
Plancha que cocina el tierno filete rosado
que el impaciente estómago, sin duda llenará.
 
Sonrisas corriendo por el largo pasillo,
pasillo que a las habitaciones conduce.
Camino a noches de sueño y placer,
placer concebido para encender luces.
 
El momento atrae al esquivo tiempo
mientras las horas entre sí, luchan.
Lucha atractiva a media docena de velas
que lucirán desnudas en pos de la ducha.
 
Escribo un poema mientras delicada ropa
se remoja en el lavabo, jabón en acción.
Acción encadenada entre minutos unidos,
unión vinculada por concatenación.
 
 
 
 
 

martes, 27 de mayo de 2014

Desde esta mirada














 
Soy Watson admirando la deducción de Holmes.
Blancanieves atraída por la fortaleza del príncipe.
Árbol enraizado en la tierra que me acoge
y cisne que nada sobre el agua insomne. 
 

Soy niña que sonríe a la madre que la acuna
y de un paciente profesor, alumna,
pájaro de brazos vestidos de plumas
y sombra que ante el ocaso proyecta la luna. 
 

Porque lo observo desde mis sentidos, me vale.
Desde esta mirada, interesante.
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 21 de mayo de 2014

Bajo el agua



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"nos"




Después de llevar sobre sus espuelas, mundos varios.
Después de ser caballo de jinetes con heridas.
Después de acoger suspiros cuyas ansias oraban
alzar vuelos y permitir caminos. 

Terminó bajo el agua. 

Siendo de los peces, pecio
y de unos curiosos ojos,
poema y destino.
 
 
 
 
 

domingo, 11 de mayo de 2014

El futuro del lago

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"nos"
 
 
 
 
 
La nieve florece.
Su cálida delicadeza crea transparencias. 
.
Bajo el hielo, fluye el agua y huye,
consagrado a adornar el valle.
El sol le regala un camino,
como todos los años cierto. 
.
Existo apoyada en una roca,
me conformo como parte de este todo.
Se escucha el callar de los pájaros y el futuro del agua.
.
Abierta, contemplo la ventana.
 .
 .
 

viernes, 25 de abril de 2014

La esperanza del día de las lágrimas


 
 
 
 
 
 
 
Él no se separa de su lado. Día y noche, sólo se permite pequeños intervalos mientras come, siempre que haya alguien de guardia. Su hermana le insiste que tiene que ir a casa para descansar, pero él se niega ese derecho. Yo le digo que lo deje tranquilo porque está donde quiere estar. Al escucharme, comienza a llorar sabiéndose entendido.

Al rato, de nuevo en la habitación, la acaricia. La siente débil en medio de la impotencia, en medio del afán por continuar a su lado. Suavemente rozo su brazo. Él la toma de la mano mientras se sienta en la silla situada junto a la cama. Apoya el codo sobre una de las barras laterales y la mira con tristeza. Ella descansa ajena a la angustia que nos rodea por lo que estamos viviendo.

El cansancio le vence y se abandona al sueño. Baja la cabeza y como consecuencia de las horas de vigilia, se duerme. El goteo de la glucosa, testigo mudo. La respiración entre sábanas, agónica. Tras la ventana, una conífera y el cielo azul. El jardín está vestido de margaritas. Les observo. Sus caras enfrentadas, sus ojos cerrados. Un sueño agotado y otro inducido.

Quiero plasmar la imagen, quiero explicar todo lo que se me pasa por la cabeza.

Hay tal plenitud, tal belleza envuelta en este sufrimiento latente que llega a asombrarme. Lo hermoso que esta pequeña siesta ha venido a concentrar en un instante. Pareciera que él quisiera unírsele en ese baile hacia el tránsito, hacia esa red que comienza a separarlos.

Apenas son cinco minutos como repentina espectadora los que me poseen, hasta que él despierta. Una sorpresa eterna al comprender la belleza cautiva en el día de las lágrimas.

Hoy el destino, me invoca a sujetar el bolígrafo, a plasmar en el papel, las cruces y derroteros de la vida porque en medio de este todo, la tristeza me enseña que puede ser tan delicada como un cristal estudiante de las más hermosas ternuras de la existencia.

Tan frágil, divina y sutil que es capaz de hallar el sendero para demostrar que pese al dolor, hay que sujetarse al tiempo de los instantes para apreciar la esperanza de la vida.
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Dominó


 
 
 
 
Lo poco que escribo queda arrinconado. Sé porque lo hago o porque no escribo. Sé que no quiero encontrarme últimamente. Porque estoy sintiendo desazón y tristeza y aunque podría escribir sobre preciosos instantes que me rodean, me están ganando otros.

Mi padre se está marchando lentamente y aunque lo veo a menudo, lo siento lejos. Se levanta a las tres de la noche, con intención de ducharse y salir a la calle y como sus piernas no le responden termina en el suelo. Cree que está en casa y que pasea por el barrio en el que me crie, aunque hace meses que está en una residencia.

Jugamos mucho al dominó. Él me enseñó a jugar y he tenido que empezar a cerrar los ojos cuando coloca mal una ficha porque me he dado cuenta de que está empezando a no distinguirlas. Abre y cierra su bolso montones de veces, sacando todo lo que está dentro para volverlo a meter y se queja de que no tiene dinero si tiene que hacer algún recado. No es consciente de que no sale si no le acompañamos.

Otro familiar muy cercano, está librando su particular batalla contra el cáncer. Me da miedo ir a verla por lo que se parece a mi madre. Pero entraré en la habitación con una sonrisa de oreja a oreja aunque esté llorando por dentro.

A todo esto le siguen otras situaciones, consecuencias del darme cuenta de que dando recibía, sólo por el hecho de dar. Ahora que me falta energía y me siento más cansada por la falta de tiempo, que me centro en mi familia como prioridad y que no puedo ofrecer lo que, rodeada de plenitud, me sale de dentro, es cuando veo qué personas están a mi lado. Aunque la verdad, está bien saber lo que se puede esperar de los demás, así no me llevaré ninguna sorpresa más. Cuando me encuentre más animada volveré a mis principios... a los que sé que me llenan.

Ahora me voy a ver un rato la tele, con mi pareja y mi hijo, que me esperan.

 

Sé que tornaré con poesías, con escritos, con batallas qué contar… Pero no es el momento…
 
 
 
 
 
 

jueves, 13 de marzo de 2014

Al trasluz


 
 
 
 
 
 
Con el cielo de fondo,
pareciera que la diminuta araña, volara. 
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Impertérrita a miradas ajenas,
descansa su cuerpo sobre hilos de plata. 
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Ni verdades ni sueños la afligen,
acunando vaivenes, surcan el aire sus patas. 
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Al trasluz, tras el cielo nublado
contempla serenas mañanas, la araña.