sábado, 12 de julio de 2008

Herramientas




Abro la caja de las herramientas. Escudriño dentro. Me parece que toca utilizar alguna. He decidido coger el taladro entre las manos. Lo pongo en marcha y me planteo donde situar la broca, aunque al final el sitio es lo de menos, lo importante es hacer el agujero.

Ya está, ha sido fácil porque lo deseo.

Recurro a la caja otra vez. En distintos compartimentos, hay tornillos, tuercas, alegría, arandelas, rebeldía, unos tacos, enfado, clavos… Tengo que pensar muy bien lo que elijo, no vaya a ser que me equivoqué y entonces monto un belén que no está en los escritos.

Creo que tengo que coger un poco de enfado, si me vendrá bien, hoy toca enfadarme. El agujero no es muy grande, así que lo lío como un cigarro y lo introduzco con cuidado. Tampoco puedo abusar, que estar demasiado tiempo enfadada no es bueno. No puedo cerrar el agujero todavía, un poco de sentido común no me causaría problemas. Me parece que una buena dosis estaría muy bien.

Es suficiente, me enfado conmigo y luego me ayudo un poco….

Me gusta mi caja de herramientas.

4 comentarios:

Isabel dijo...

Es importante contar con una caja de herramientas adecuadas... nunca sabemos cuándo realmente la vamos a necesitar, la vida nos desarregla muchas cosas. Besos.

Tony dijo...

el que no se conforma es porque no quiere...

Trini dijo...

Lo importante es el uso que le des a esas herramientas y, por lo que leo, sabes utilizarlas perfectamente...

Besos

Ojo de fuego dijo...

isabel: Y tú que lo digas. Es mucho mejor. Porque sino a veces se actúa por impulsos y en ocasiones son desastrosos. Mejor usar primero la caja...
Besos.
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tony: Y no se tú, pero yo lo prefiero. Hay cosas que no se pueden cambiar por más que uno quiera.
Besitos
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trini: Mejor usar las mías que siempre van a funcionar mejor que cualquier otra.
Seguro que las tuyas también funcionan bastante bien.
Besos