lunes, 24 de marzo de 2008

Esa verticalidad


La verticalidad de la sombra se rompe con la irrupción de las macetas del florido balcón y esa línea continua dibuja extraños murmullos de oscuro color. El día comienza a diluirse en suaves destellos naranjas que todavía escupe el cálido sol que corre a acostarse mientras suenan las nueve de la noche en la torre de la iglesia.

Estoy sentada escribiendo, preguntándome como otras veces porque lo hago, porque escribo. Es como dar forma a la incorporeidad de las emociones que surgen cuando observo algo que me fascina o cuando un pequeño detalle capta mi atención. Suelo dejar lo que estoy haciendo y lo escudriño buscando contornos, texturas, olores, saboreando momentos sin duda excitantes. Y cuando termino de delinear esos contornos, las texturas son palpables, formadas, los olores introducen pequeños apliques en la inquieta nariz y la boca, entre perlas, degusta los exquisitos sabores contra el exigente paladar.

Y después es continuo, el exilio del bolígrafo contra el papel es excitante, mientras las perpetuas palabras pugnan por descubrir nuevos ambientes envueltos en la maravilla de su significado que según los adjetivos que las acompañan dan distintos volúmenes a lo que quiere expresar. De teja marrón, roja o negra si son de pizarra y el relleno de algodón, de azúcar o de muerte azul...

4 comentarios:

Estrella Altair dijo...

Hola Ojo de fuego, a mi tambien me gusta escribir, pero es mas me domina, una vez que pongo mis dedos en las teclas discurren solas, es como si me cabeza y mis dedos fueran independientes y escriben cosas que despues en la soledad no soy capaz de reproducir o reconer, son ellos los que dominan y los que escriben lo que gustan.

Por otro lado comtemplar serenamente cada detalle del paisaje que se tiene delante, cada gusto, cada olor, cada sonido, cada vez que el vientecillo suave te roza, es una delicia, que no siempre es posible tener , ese ensimismamiento y tiempo para una misma me gusta, y lo has descrito muy bien.

Saludos y un abrazo.

Isabel dijo...

Precioso texto, preciosa descripción. Llenas todo con lo que sale de tu mente, con esa verticalidad. Besos.

Trini dijo...

Escribes porque es una necesidad. Lo pide el alma y el corazón por no hablar de la inquieta mente...

No te preguntes porqué escribes, sólo disfruta de ese poder.

Besos

Ojo de fuego dijo...

estrella altair: Como tú dices, creo que es una manera de buscar un espacio para una, dentro de la rutina del día a día. He tenido una época en la que no podía escribir por no tener tiempo, y cada vez que lo intentó, disfruto más y más...
Besitos
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isabel: Me alegro que te haya gustado. Creo que me salió lo de verticalidad por las sombras de la fachada en el suelo. Me gustó titularlo así.
Besitos
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trini: Te aseguro que lo disfruto y mucho, después de escribir tan poco durante el año pasado, le estoy volviendo a coger el gustirrinín.
Besitos