viernes, 3 de junio de 2011

Sonrisa de oveja









Se angosta el camino
y las continuas bromas son
una obligación de sonrisa
de dientes de oveja,
cuando en el fondo,
quiero hacer lo contrario.

Y creyendo que a algunas personas
les queda lejos lo que siento,
nuevamente me encuentro
en la encrucijada,
en la que los cambios que surgen
son únicamente míos.

Si quererme significa sonreír
cuando de verdad quiero
para encontrarme realmente.
Si quererme significa llorar
cuando lo necesito,
no sé qué hago sonriendo siempre.

Hace tiempo ya se lo hice ver a mi cabeza
y parece que se me ha olvidado.

No soy un Dios ni una piedra.






 

4 comentarios:

TriniReina dijo...

Te has dado cuenta, de que cuando forzamos la sonrisa (maldita la gana de reir que tiene una a veces) nos duele la cara? A mi se me desencaja un poco la mandibula y comienza a dolerme la cara y es entonces cuando me pregunto qué leches hago riéndole las gracias al que tengo a la izquierda o a la derecha o, peor aún, al de enfrente...
Sonrisa de oveja, sí, se nota que eres poeta y le has clavado el nombre:)

Besosssss

Oréadas dijo...

Jeje me hizo gracia Trini, es verdad como tu poema y Trini dice que duele la cara cuando la risa no es sincera.
:-) Tonta manía de caer bien.
Un besito

Estrella Altair dijo...

Humana.....

bienvenida a la realidad..

Un beso

Ojo de fuego dijo...

trini: Si es que no puede ser. Que no se puede estar sonriendo siempre cuando además no apetece. ¿Tú te has fijado en los dientes de la oveja? ¿ O en los de la cabra? Es como si me estaría viendo... Igual, igual... Jajaja.

Besos
..................
oréadas: Pues si. ¿Por qué tenemos que caer bien a los demás, a todo el mundo que nos rodea? Uno no se puede exigir tanto, y más observando ciertas actitudes, no se puede.

Besos
....................
estrella altair: Si la realidad ya sé cual es. Pero últimamente es como que he recibido un empujón... Muy gordo...

Besos