sábado, 5 de noviembre de 2011

Retorno estacional







Asoman los muérdagos entre las ramas de los árboles
y las enredaderas que cubren los troncos
adquieren un ritmo frenético de protagonismo.
El cielo se descubre envuelto en grises nubes
cuya única ocupación consiste en salir corriendo
hacia donde las arrastre el cabreado viento.
Los barrenderos corren desesperados
tras las miles de hojas muertas,
presidentas todas ellas
de la asociación encargada
de decorar las calles todos los años.
Entra el frío, en vaivenes de viento sur,
para delicia y encuentro de cazadores.
Los hongos aprovechan la humedad reinante
proyectando su unión en cestas repletas. 
El otoño, dueño del hoy, del ahora mismo
cambia de ropaje a la naturaleza
demostrando que la vida continúa
en sensato camino de renovación.
Bajo el paraguas, cargado de lluvia
sonrío a la estación que regala abrazos.
Bienvenida limpieza del cosmos,
vereda del sosiego, amiga del yo.



3 comentarios:

TriniReina dijo...

Sin duda, de quién es amigo el otoño es de la poesía.
Buenos tiempos estos para la líric, verdad? Y para la melacolía, que conste.

Me encanta el otoño: sus colores sus olores su lento meterse adentro de las almas...

Precioso tu poema
Besos

Oréadas dijo...

Vengo de leer Abedugu con un paseo otoñal y ahora me sumerjo en tu poesía y es que el otoño esta lleno de retazos.
Un besito

Ojo de fuego dijo...

trini: Sin duda el otoño es un buen compañero. Suelo terminar agotada en verano aunque la verdad este otoño me está resultando bastante movido. Estoy volviendo a recordar mis estudios del cole. ¡No queda más remedio!

Besos
..............................
oreadas: No sé que es lo de Abedugu. Si me lo explicas??? El otoño, me ayuda a recogerme y encontarme cada año...

Besos