
Recuerdo un poema de Manuel Rivas que suena:
Ver al hombre sólo,
Ver al hombre sólo,
débil,
con las pezuñas en la nieve,
armiñado de estrellas,
aullando al infinito.
....................................
De frente, habla un hombre
diciendo que no le importa lo que yo piense,
mientras expresa lo que siente.
No para de hablar, no para.
Aunque diga que no le importa, de hablar no para.
Su barbilla tiembla,
como los pétalos de una flor ante el rocío de la noche.
Y a mí, al sentirle así…. Se me llena de ternura el alma.
como los pétalos de una flor ante el rocío de la noche.
Y a mí, al sentirle así…. Se me llena de ternura el alma.
2 comentarios:
Una ternura que sientes y que, al leerte, contagias.
Precioso
Besos y ternuras
trini: Pues muchísimas ternuras para tí, guapa.
Muchos besos
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