viernes, 15 de abril de 2011

Aquella maleta










Con la maleta cargada a la espalda,
atravieso los mismos parajes cada día.
La cuesta hasta el semáforo
y el barrio de los animales de piedra
donde la tienda de chuches y el parque
son destino diario de diez minutos.
Un nuevo semáforo me obliga a detenerme
y otra cuesta ocasiona más sudor al camino.
La exposición de sanitarios blancos
inicia el ascenso por la empinada escalera.

Al acceder al colegio, la cuadrada maleta
con la panza surtida de libros y cuadernos,
golpea una maceta pintada de rojo.
En el suelo, se desparrama la húmeda tierra,
el geranio vestido de flores blancas, desnudando
sus retorcidas raíces que asemejan de estopa, estropajo.

Mi cara estuporosa, refleja temor
ante la monja de la cofia en la cabeza.
Amenaza con llamar a mi casa, enojada
y contar lo sucedido a mis padres.
De incertidumbre asaltada, retraída tiemblo
en espera de hablar antes, que me llegue el tiempo.

Varios días transcurren y no suena el suceso
ni en boca de mis padres, ni caído del cielo.
A sabiendas de lo ocurrido,
paso página despotricando de la sor y su amenaza
y termino creyendo que todo aquello fue un sueño.







 

3 comentarios:

TriniReina dijo...

Quizás lo olvidara o lo pensó mejor. Conociendo tu amor por las flores, no comprendo como la sor pudo creerte culpable de nada. Seguro que el geranio te perdonó antes que ella.

Ay, aquellas maletas...

Besos

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Me parece que tu poesía vale la pena ser leída, no sé si por muchos o por unos pocos, tienes ese arredro de decir lo que puede que nadie vea

Un abrazo jajaja a un ladito del fuego

P.D.: Gracias por pasar y alentarme... Si quieres puedes hacerlo al e-mail

Ojo de fuego dijo...

trini: Pues la verdad es que aquella monja me hizo pasar muy mal rato. Encima del disgusto que me llevé, la amenaza fue terrorífica para mí....

Besos
............................
francisco: No se si merece la pena o no, solo se que me gusta y eso me vale...
Hace tiempo que me di cuenta de que después de mis obligaciones, lo que significarán mis escapes, tenían que ser cosas que verdaderamente me saciarán y no por agradar a otros...

Lo del e-mail, si tengo tiempo... Como verás no tengo demasiado...

Besos