martes, 20 de marzo de 2012

Cuando sí, cuando no...







  
Todos somos huérfanos. En algún momento, perdemos algo, a alguien. Se nos marchan convicciones, ideas, personas. Nos quedamos sin una voz o con un instante que perdura habitando entre las invisibles líneas del blanco papel.
Parece que lo sucedido se obstina en ser. Suena como una tecla del piano, continuamente pulsada, y el “reset” es utilizado pausadamente pero sin descanso. Incluso a veces, suena como una obligación perseguida por esa insistente nota.
Pero de repente, deja de querer ser escuchada y los dedos se aventuran a jugar con el precioso marfil que vive al lado, buscando añadir una nueva melodía a continuas noches de desvelos. La nota deja de ser escuchada como tal, porque la canción entera surge de las entrañas. Como que los miedos y las tristezas que tan persistentes saltimbanquis bailaron con el tiempo, no desearán vivir ya, tales presentes.
Escuché hace tiempo que llegado un punto en la vida, había experiencias que ya no iban a ser nuevas, que todo lo que se viviera, ya había sido paladeado y sentido. Respecto al mundo que nos rodea, sabía que no iba a ser así porque una pequeña flor que asoma en mi balcón me sacia como si fuera nueva la misma sensación, cada vez que se abren los capullos vestidos de pétalos.
Miro la primavera que estalla entre las ramas de las mimosas, los ciruelos y en los prados adornados de pequeñas prímulas y margaritas y cada año me sorprende más el misterio de la vida. Es como encontrarse sorpresas continuamente.
Pero respecto a las personas que me rodean, soy muy consciente de los miedos que me han vivido dentro durante unos cuantos años. El “reset”, la tecla que no dejaba de ser tocada. El silencio ha permanecido, mi parte más creativa, incluso mi dar se abocó a ser escondido.
Hace poco, me he negado a dar lo que me estaban pidiendo y cuando además lo que pedían, era ofrecer mi opinión sobre un tema que estábamos tratando. Me pedían mi opinión y me limité a buscar en Internet sobre el tema, escribirlo y entregarlo cuando lo que querían era saber lo que yo sentía.
Cuando tienes seguridad en lo que percibes, en lo que crees, pero encuentras una oposición férrea  por personas que crees muy cercanas a ti, sientes que es mejor darle menos importancia al hecho de ser entendida y decides no dar tu opinión. Ahora comprendo lo bloqueada que he estado, lo que me he cerrado a otras personas que si comparten mi manera de ver muchas cosas, ideas y sentimientos. Es imprescindible continuar aprendiendo, saber distinguir, poder discriminar cuando y con quien.
¡Ay, bendito! ¡Cómo me alegro haberme dado cuenta de ello!
Por cierto, he vuelto a escribir sobre el mismo tema y esta vez sobre lo que siento yo.


6 comentarios:

TriniReina dijo...

Nunca es tarde para aprender lo que en verdad nos beneficia. Lo que nos hace más enteros, más nobles, más grandes. De cuerpo y alma grandes, nobles, enteros...

Besosssss

José Manuel dijo...

Toda nuestra vida es choque de trenes entre las verdades y lo que otros quieren hacernos ver como verdad. La esencia de nuestro ser siempre vuelve a comenzar, y nos llena de nuevas sabidurias que nos satisfacen el alma.

Besos.

Estrella Altair dijo...

Bueno.. aprender es lo mejor de la vida, darse cuenta, rectificar y seguir adelante..

y tu lo haces continuamente... la vida brota en ti.. de forma apasionada se nota..

dudo mucho que puedas estar mucho rato bloqueada, o cerrada..

seguro que por los poros de la piel hablas...

amiga.. tu sensibilidad te lleva a ello..

yo lo noto.

Un besazo... de alegría por tu alegría..

Erik dijo...

Complicarse la vida es hacer que sea un poco menos aburrida.

Y cada día puede ocurrir algo nuevo.


Beso

Juan Pardo dijo...

Un magnífico texto para reflexionar , para darnos cuenta de ha que , como decía J.Ramón Jiménez : La transición es el estado más noble del hombre.Nunca hemos de dogmatizar nuestras propias verdades ni las de los demás.De nuevo empatizo contigo.Un cálido abrazo.

Ojo de fuego dijo...

trini: Nunca es tarde. Tienes muchísima razón. Hay que pelear sobre todo por lo que es cada uno, por lo que se siente...

Para sentirse uno mismo.

Besos.
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josé manuel: Siento que al final cada persona tiene que creer en si misma, independientemente de lo que sientan o piensen los que nos viven al lado. Es tan fácil o tan difícil, depende como se mire. Creo que durante la vida se vuelve al inicio montones de veces.

Besos.

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estrela altair: Lo de bloqueada o cerrada depende con quien hay que hacerlo. No se puede ser uno mismo en muchas ocasiones que sino te machacan. Mejor quedarse en un rinconcito por si acaso.

Aunque a veces me pese hacerlo...

Besos
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erik: Y eso ni lo dudes. Si no nos complicasemos la vida un poco que aburrida podría llegar a ser. Para eso está la diversidad, para no parar de hacer cositas.

Besos
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Juan Pardo: Tienes que terminar evolucionando, no quedarte anclado en caminos que no van a ningún sitio. ¿Te imaginas? Gente pasando junto a tí, y tú parado en el mismo punto del camino, junto a la misma piedra... Ufff.

Besos