domingo, 25 de marzo de 2012

Entre amores y miserias





El sol, aurora de la luz es
profundo alimento de mis poemas
mientras las sombras, en constante afluente
riegan su seguro camino.
.
Mi mundo interior se jacta dueño,
de esas íntimas emociones que poseen
la llave de los dones y las carencias
reunidos entre el nacimiento y la muerte.
.
Convivo entre las miserias y amores
de los yoes de mi existencia,
como una pintura de paisaje agreste
entre oscuridad y faroles.
.
Guardan las capas de colores
cautivas en el incierto destino,
sus intimidades, tanto soñadas
abiertas a nuevas pinceladas.
.
Las heridas se restañan
a base de flores, trinos y agua.
Elijo el tubo de color índigo
y lo mezclo con albas blancas.
.
El cielo, mi dibujo con alguna solitaria nube,
recuerda que todo se mueve
entre consecuentes sombras
y apabullantes diurnas luces.
.
Un árbol, en el suelo dibuja su ente.
Aún sin hojas, las ramas.




4 comentarios:

TriniReina dijo...

Yo creo que este poema tiene más de amor que de miseria. Más de luz que de sombras. Si, las hay. En todo momento hay sombras, pero por sobre ellas ha de imponerse la luz; aunque sea la de nuestra alma.

Hermoso

Besos

José Manuel dijo...

Las sombras son solo el nacimento de la luz. El amor es luz que mata toda oscuridad del alma.

Besos

Juan Pardo dijo...

Las dicotomías eternas del yo , las miserias y los amores , las aflicciones y las ilusiones...Un texto para releer , para bucear en los entresijos de nuestro yo.Poética y emotiva introspección la tuya.Un cálido abrazo.

Ojo de fuego dijo...

Trini: No dudo que la luz ha de imponerse sobre las sombras. Pero también entiendo que no hay que olvidarse de ellas. Porque forman parte de uno mismo...

Besos
......................
josé manuel: Son parte de nuestra vida, de lo que nos rodea. Nos envuelven. Sí, sin luz no habría sombras, y si no existieran las sombras terminaríamos quemándonos de tanto narcicismo...

Es lo que somos...

Besos
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Juan Pardo: Somos una eterna contradicción. Y bienvenida sea. De vez en cuando hay que sentarse para como dices, releer nuestras entretelas. Negarlo sería engañarse a uno mismo.

Besos